Narrativa para orquestar los barrios

Desde pequeño disfruté de un ambiente musical en familia. Mi padre, Francisco Brito, componía pequeñas canciones didácticas para que todos, mi madre, mis hermanos, mi padre y yo, pudiésemos tocar juntos. A cada uno su material sobre la dificultad técnica que podía afrontar, con una atención exclusiva e inclusiva. La realidad, es que al final solo era consciente de que pertenecía a algo superior e intangible y no me detenía en evaluar lo poco, por ser uno de los hermanos más pequeños, que ofrecía, pues inicialmente, en aquellas primeras canciones solo tocaba un simple y profundo la sobre una cuerda al aire de un minúsculo violín. Y fue en esa experiencia de lo nimio donde descubrí la inmensidad y la trascendencia de una sola huella.

Después pasamos al canto a través de la formación coral. Mi padre fundó algunos coros en barrios de la periferia y me marcó profundamente en la vida

como músico y ciudadano del mundo. Como elemento social que se complementa y crece a partir del encuentro y la compartición, siempre en la búsqueda de un ansiado equilibrio.

Así fue el germen que hizo nacer la idea de un proyecto que no dejaba de ser la continuidad del sueño de tantas otras voluntades que consciente o inconscientemente trabajaron por lo mismo. Esta idea se basa en cosas simples que ayudan a resolver problemas complejos. Trabajar en grupo, buscar la excelencia en cada paso, afinando la postura individual en relación a las del resto para evitar polarizaciones que nos alejen de un balance que permita ganar a todas las partes, sensibilizar para adquirir un mayor compromiso ante las situaciones de injusticias sociales, y en definitiva, orquestarnos para interpretar armónicamente una misma pieza: ‘convivir’.

En tiempos convulsos donde parece un imposible el entendimiento, me niego a pensar que no sea posible. Quizás si todos cantásemos la misma pieza en un acto revolucionario universal, nos percataríamos de la necesidad de encontrarnos y hallar en nuestro canto, el vínculo intangible que nos hace tan insignificantes en el universo y tan inmensamente grandes en nuestra consciencia existencial. Cantemos pues…

José Brito, director

¿Qué es barrios orquestados?

Muchos proyectos sociales a través de la música han recibido un gran reconocimiento en los últimos años gracias a la relevancia que han adquirido algunos de ellos, como el Proyecto de la Fundación del Estado para el Sistema Nacional de Orquestas Infantiles y Juveniles (FESNOJIV) de José A. Abreu en Venezuela o el Proyecto Palenque en Colombia.

La realidad de cada uno ha estado irremediablemente conectada a la situación social y cultural de la zona donde se ha llevado a cabo, aunque es cierto que en todos existe una realidad social que es necesario atender y donde ciertos sectores de la sociedad se mantienen excluidos o al límite de la exclusión.

Este tipo de proyectos pretende integrar a todos los ciudadanos en una sociedad  igualitaria en oportunidades y posibilidades, donde se puedan sentir útiles e incluidos en la misma; donde el camino sea el gran objetivo y, no tanto, el resultado final que se pueda ofrecer en un auditorio.

Ese camino implica la potenciación de valores, la necesidad de asumir compromisos personales y colectivos, la constancia en un trabajo, la fraternal convivencia en cada paso que damos con nosotros mismos y con nuestro vecino, y el cultivo de una sensibilidad imprescindible para alcanzar óptimamente todo lo anterior.

Nuestro proyecto

BARRIOS ORQUESTADOS no es solo un proyecto pedagógico con fines artísticos; más bien, esto sería el medio para alcanzar metas más elevadas ya mencionadas en la introducción y que no merecen reiterarse.

Inicialmente, el proyecto pretende crear orquestas de cuerda frotada (violines, violas, cellos y contrabajos) en todos los barrios periféricos del archipiélago canario que tengan necesidades especiales a nivel social y cultural, y donde la cultura llega aletargada o, simplemente, no llega por diferentes motivos.

Para ello, se comenzó en un barrio de cada isla, realizando un curso piloto que fue el germen para ir aumentando el número de barrios de manera exponencial siempre que las condiciones lo han permitido.

Se crearon unas bases de admisión donde se valora el nivel de respeto y compromiso por el proyecto por parte de cada aspirante y de sus familiares más cercanos, así como las aptitudes musicales de cada uno (no siendo este un valor excluyente en si mismo).

Todo el aprendizaje se realiza en grupo: desde la sujeción del instrumento y el aprendizaje del lenguaje musical hasta la ejecución de una partitura.

La enseñanza es absolutamente gratuita. Debe ser el amor a la música y a la actividad grupal lo que les haga apreciar su permanencia en el proyecto; de lo contrario, serán relegados de ese derecho trasladando su oportunidad al siguiente aspirante de una lista de espera.

Las familias en Barrios Orquestados

Hay cuestiones que no se pueden valorar exclusivamente desde la didáctica musical, sino desde la didáctica social, pues de un proyecto social se trata. Es realmente complicado e injusto, separar lo uno de lo otro.

La tarea de implicar activamente a los familiares en el proceso de aprendizaje no es fácil, pero ni es imposible ni se pierde nada con intentarlo. Los beneficios que se consiguen después de una cierta constancia son infinitamente mayores que si se les mantuviese al margen del proceso de aprendizaje de los alumnos.

Así fue que desde el comienzo pensamos que buscar un espacio para la participación de los familiares, daría un mayor sentido al proyecto en su vertiente social y fortalecería el proceso de aprendizaje integral.

Para ello se generó una clase semanal denominada SENSIBILIZACIÓN MUSICAL, exclusivamente para los familiares, donde tenemos la oportunidad de intercambiar aspectos organizativos, contenidos metodológicos con los que trabajamos con sus hijos, resolvemos los conflictos que siempre se dan cuando se realiza un trabajo grupal, hablamos de historia de la música desde la divulgación y la escucha activa, y finalmente, enseñamos a cantar a través de la formación coral básica. De esta manera, sin que se hayan dado cuenta, han terminado ellos mismos teniendo siempre su pequeña e importantísima intervención en los mismos conciertos de sus hijos, pero cantando.

Esta clase se imparte en cada barrio donde trabajamos una vez a la semana durante una hora. Tenemos a tres profesores que la atienden entre los barrios de Tenerife, Gran Canaria y Lanzarote. El programa que desarrollamos lo debatimos y consensuamos a medida que examinamos las demandas y las rutas que nos interesan seguir. Lo habitual es que sea muy flexible y que intentemos siempre que exista una pieza común que puedan cantar todos los familiares juntos en el concierto periódico.

Gestación y desarrollo del proyecto

La idea original de Barrios Orquestados nace en el 2005 en la mente de su director, José Brito, con el propósito de hacer llegar la cultura a través de la música a todos los sectores de la sociedad y especialmente a aquellos que se encuentran menos atendidos.

En 2011, José Brito junto a un equipo formado por su hija Laura Brito y Andrés Betancort, comenzaron con un proyecto piloto en el Barrio de Tamaraceite (Las Palmas de Gran Canaria-España).

La gestión corre a cargo de la Asociación Cultural “Orquesta Clásica Bela Bartok”. Se ha sumado a la iniciativa, como entidad colaboradora, el Aula Alfredo Kraus, perteneciente al Vicerrectorado de Cultura y Sociedad de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), comprometiéndose a sufragar gastos de posibles desperfectos del instrumental.

En sus inicios, en 2012, la Fundación Lidia García ayudó a gestionar el proyecto piloto en el barrio de Tamaraceite, ofreciendo sus instalaciones del Centro Evalua2, personal administrativo y facilitando la organización y su puesta en marcha.

La Fundación Canaria Mapfre Guanarteme realizó la primera ayuda económica para la adquisición de los primeros instrumentos y desde entonces, ha continuado con su apoyo hasta el día de hoy, convirtiéndose de esta manera en el mayor colaborador del proyecto.

Barrios Orquestados ha contado con el respaldo de diversas instituciones desde sus inicios en Tamaraceite en abril del 2012. Hoy, Barrios Orquestados cuenta con la colaboración de la Fundación Canaria Mapfre Guanarteme; Fundación DISA; Fundación Júnguel Sanjuán del grupo SATOCAN; Obra Social Fundación “La Caixa” – Fundación Caja Canarias; Grupo CAPISA; KIA Arimotor Canarias; Binter; Restaurante Quebeque; Cabildo de Gran Canaria; Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria; Fundación La Caja de Canarias – Bankia; Gobierno de Canarias; Fundación Sergio Alonso; AMFM Vending; Estadio Sport; SPAR Gran Canaria; Herbania Congelados; Maderas Rías Baixas; Cabildo de Lanzarote; Centros de Arte, Cultura y Turismo de Lanzarote; Limonium Canarias; Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna; SAGULPA; Ayuntamiento de Agüimes; Rotary Club Ciudad de Arucas, Rotary Club Ciudad de Las Palmas de Gran Canaria; y las destacables colaboraciones de la Fundación SGAE; Hispanic American College; Global Soluciona; Somarí Creativos; ARO Design; Konvoko; Fundación Nino Díaz; UNICEF Canarias y Vicerrectorado de Cultura y Sociedad de la ULPGC. La inestimable confianza depositada durante este periodo ha permitido que Barrios Orquestados continúe creciendo, dando lugar con ello a un total de diez barrios: Tamaraceite, Cono Sur, Jinámar, Risco de San Nicolás, Cruce de Arinaga y Ciudad Alta en Gran Canaria; La Cuesta, Finca España y Ofra en Tenerife; y Argana en Lanzarote.

Es un proyecto comunitario y, por lo tanto, necesita formar parte de la misma para su desarrollo y realizar un trabajo desde lo local, es decir, lo más cercano posible a la ciudadanía. Los colegios que actúan como sedes son: CEIP Adán del Castillo (Tamaraceite), CEIP León (El Lasso), CEIP Islas Baleares (Cono Sur), IES Jinámar (Valle de Jinámar), CEIP Guiniguada (El Risco de San Nicolás), CEIP Beñesmén (Cruce de Arinaga), CEIP Clorinda Salazar (La Cuesta – Finca España), CEIP Las Retamas (Ofra), CEIP Timplista José Antonio Ramos (Ciudad Alta) y CEIP Argana Alta (Argana). Una vez al mes, se celebran encuentros pedagógicos y musicales en los que se unen todos los barrios en cada isla. Éstos se celebran en el CEIP León (El Lasso), CEIP Néstor Álamo (Las Ramblas de Jinámar), CEIP Clorinda Salazar (La Cuesta – Finca España), CEIP Las Retamas (Ofra) y CEIP Argana Alta (Argana).

Proyección internacional

Barrios Orquestados tiene una vocación determinante en lo social dentro del ámbito local como la máxima expresión de lo global. Es por ello que se hace acompañar de la utopía como fiel compañera de viaje, con el propósito de llegar y transformar, desde la realidad más próxima a la más lejana, las situaciones vulnerables de los ciudadanos del mundo. Ofreciendo así, desde la música, un motivo suficientemente lírico como para convertir la pesadumbre en esperanza.

Bajo este ideario, en el año 2015, Barrios Orquestados estuvo trabajando con los refugiados y desplazados que residían en el campamento de Kara Tepe en la isla de Lesbos (Grecia), invitados por la organización no gubernamental Angels Relief Team.

En 2017 la Hispanic American College propone la creación de una Cátedra de Innovación social a través de la música bajo el nombre de Barrios Orquestados, que se presentará próximamente en Nueva York con la lectura de la misma y un concierto de alumnos. Por este motivo, un grupo de sesenta y siete alumnos de Gran Canaria y Tenerife llevaron a cabo un concierto en Madrid en 2018, que sirvió como preámbulo de la futura muestra en Estados Unidos.

En el verano de 2018 un equipo de profesionales se trasladó a Tegucigalpa (Honduras) invitados por el padre Patricio Larrosa, para implantar su metodología en las escuelas de ACOES -Asociación Colaboración y Esfuerzo-. En la Escuela Santa Teresa de Jesús iniciaron el proyecto Barrios Orquestados con 80 alumnos en la formación instrumental y 120 alumnos en el programa de ‘Barrios Encantados’.

Deseamos seguir proyectando el trabajo más allá de nuestra realidad cercana y tangible, para contagiar de ilusión y música del barrio a la Luna.

Conclusiones

Este tipo de propuestas, tiene un medio claramente artístico, pero sería un gran error por parte todos, no vislumbrar el enorme y rico trabajo social que engendra.

En nosotros está la intención de luchar para que funcione, pero esto resultará imposible sin un permanente apoyo de fundaciones, obras sociales, instituciones y empresas, sin un patrocinio adecuado que permita el vuelo de un proyecto tan ilusionante y sanador para toda la sociedad como BARRIOS ORQUESTADOS.